Siesta al sol
Una tarde de invierno, con mi réflex recien estrenada (me la trajeron los Reyes del 2007), salí a dar un paseo por Aranda. Probablemente fue mi primera “salida fotográfica” con ella. Me entretuve fotografiando todo lo estático que me encontré (iglesias, calles… ese tipo de cosas). Cuando de repente, volviendo por la Plaza Mayor, vi a este buen hombre, sesteando al sol de invierno. Con más vergüenza que otra cosa, con el zoom más largo que tenía, apunté y disparé.
¿Que por qué la vergüenza? Pues hombre, la verdad es que me daba (y me sigue dando) bastante apuro ir por la calle y sacar fotos a gente. Si es “con permiso”, porque todavía me cuesta horrores acercarme a alguien y decir “oye, ¿te importa que te haga una foto?”. Sé que es absurdo, que a nadie le ha pasado nada por preguntar, que a la gente no le suele importar y que si alguien no quiere, no se le saca y ya está. Y si es “sin permiso” (un “robado”, vamos), por la sensación de que les pueda parecer mal, que te puedan decir algo, que surja un conflicto… En fin, por una cosa o por otra, no me siento muy cómodo con esto de la “fotografía callejera”. En ese sentido, me gustó mucho este post de Zack Arias donde relata un “proyecto” que se autoimpuso en un viaje a Nueva York; conseguir 10 retratos de desconocidos, superando la ansiedad que a él (siendo como es un fotógrafo profesional, que se supone que está más acostumbrado a estas cosas) le produce. Probablemente no estaría mal plantearse algo similar…
El caso es que, aunque fuera de forma furtiva, conseguí esta foto. Espero que a este amable convecino no le importe.
Por cierto, que lleva un poquito de retoque. La pared del fondo, en el original, tenía un par de pintadas y bastantes pegotes de papel (la gente suele usar esa pared para colgar carteles; luego los arrancan pero siempre quedan trocitos, el papel adhesivo, etc. ). Con la herramienta de clonar en el Photoshop, un poquito de paciencia, y aprovechando la textura de la piedra, fui eliminando (casi por completo) todos esos detalles que afeaban el conjunto. Creo que quedó bastante digno, ¿no?

