El abuelo y la turista

El abuelo y la turista

Ya sabéis que soy de Salamanca. Y una de las cosas que más me gusta de Salamanca es su Plaza Mayor. No es sólo que me parezca una belleza arquitectónica, que me lo parece. Es que sigue siendo, en gran medida, una “plaza de pueblo”, un lugar de paso y encuentro para sus habitantes y sus visitantes. Como resultado, raro es el momento del año, día o noche, en el que no sea un hervidero de gente. Y donde hay gente, hay fotos.

Me hizo gracia esta escena. Una turista, mapa en ristre, sentada (como tantos y tantos) sobre la piedra de la Plaza. Y un paisano, de boina y cayado (pero eso sí, con un moderno forro polar de la Universidad de Salamanca), intentando entablar conversación. El ayer y el hoy, lo de casa y lo de fuera, encontrándose en la Plaza Mayor.