Animalito

Animalito

Hace unos meses estuvimos de visita familiar en Faunia, y aproveché para llevarme la cámara. La verdad es que nunca antes había fotografiado animales en “libertad” (bueno, tampoco domésticos). Y resultó de lo más entrenido… ¡aunque no fuera fácil! Como ya conté la experiencia en su momento, voy a “copiarme” el texto a mí mismo.

“Y es que sacar fotos en Faunia no es sencillo. En primer lugar, los “modelos” son bichos, que tienen la odiosa manía de no quedarse quietos cuando tú les dices. Así que entre que encuadras, mides luz, enfocas, no sé qué y no sé cual… el bicho se ha ido, o ha cambiado de postura… malditos seres vivos.

Y aparte el gran problema, desde mi punto de vista, es la iluminación. En las zonas exteriores hay pocos momentos de “luz total”. La mayoría de los animales están en entornos de “medio luz, medio sombra”. Y ya se sabe que esas son las peores situaciones para la fotografía: si mides la luz para exponer correctamente las zonas iluminadas, la zona de sombra queda totalmente oscura. Y si mides la luz para exponer correctamente las zonas de menos luz, las de más luz quedan completamente quemadas. Y si a eso añadimos que los propios protagonistas solían estar “entre sol y sombra” (y suficientemente lejos como para tirarles un flash de relleno, además de que es una putada para los pobres bichos tirarles el flashazo).

Y en zonas interiores… simplemente había luz insuficiente. Eso significa que para exponer bien la foto necesitas de tiempos de exposición largos. Ergo buen pulso o trípode… y eso suponiendo que los modelos se queden quietos, lo cual no es su costumbre. Esto se puede solventar incrementando el valor de la ISO (que refleja la sensibilidad a la luz: si se pone un ISO elevado te permite hacer fotos con poca luz sin tener que poner demasiado tiempo de exposición). Pero aun así, mi cámara no daba demasiado de sí (hay otras, más nuevas y más caras, que permiten poner un valor ISO bastante elevado sin generar excesivo ruido; hubiesen sido ideales para una situación así).

Obviamente, lo de tirar flash no era una opción. En primer lugar porque el sentido común y unos bonitos letreros te dicen que no lo hagas (para no molestar a los animales – aunque a la vista de la cantidad de ellos que vi, a mucha gente se la sudan los carteles, el sentido común y el bienestar de los animales). Y en segundo lugar porque muchos de los bichos se encuentran detrás de unos bonitos cristales. Disparar con flash en esas condiciones sólo te asegura una foto para tirar, víctima del reflejo del flash en el cristal. Pero de nuevo, visto lo visto, a la gente le daba igual – todavía pensarían que las fotos que hacían servían para algo.”

Ah, y un último apunte que añado ahora: la composición. Si ya es difícil hacer una composición decente cuando controlas el entorno y al modelo… aquí es mucho más difícil. Encontrar un encuadre interesante, con un fondo adecuado, y que el animal coincida que está donde tú quieres que estar, y además que ponga una “expresión” afortunada…. vamos, que eso sí que es una “conjunción planetaria”.