Acrobacias

Caballito

Una de las actividades principales de la Concentración motera en Aranda de Duero fue el concurso de Stunt: gente haciendo “la cabra” con la moto, caballitos, derrapes, piruetas, conducir con los pies… en fin, un show. Y una oportunidad para hacer fotos también.

La primera cuestión era elegir bien el sitio donde me iba a poner. No sabía muy bien cómo se iba a desarrollar el evento: había una zona vallada (la verdad es que en cuestiones de seguridad estaba todo muy bien preparado), pero no estaba seguro de en qué parte se iban a ver las mejores acrobacias porque nunca había estado en algo parecido. Así que decidí ponerme en alguna zona “del medio” y así tener una buena visión de los dos extremos de la pista. Tuve la precaución de ponerme de espaldas al sol (para asegurarme que los sujetos iban a quedar bien iluminados; si me hubiera puesto del otro lado hubiese sido un desastre) y de buscar una zona en la que sólo había valla hasta la cintura (el resto del circuito tenía vallas de 2 metros… sacar fotos a través de ella hubiese sido más complicado). En definitiva, estar bien colocado supuso tener que estar un ratito antes del inicio del evento; pero es que si no no hubiese tenido sitio.

Luego empezó el show. Las motos salían de un extremo de la pista, y empezaban con sus cabriolas hasta llegar al otro lado. Luego, media vuelta y cabriolas en el otro sentido. Así que podía captarles bien tanto a la ida como a la vuelta. Armado con mi objetivo 70-300 mm, puse los controles en manual (para asegurar la consistencia durante la sesión), con una velocidad alta para el obturador (para asegurarme de que era capaz de congelar el movimiento; si hubiese escogido una velocidad demasiado baja las motos hubiesen salido movidas), y una apertura tan pequeña como fuese posible (para conseguir una profundidad de campo pequeña y así separar a los sujetos del fondo; sujeto enfocado, fondo desenfocado… ójala mi objetivo fuese más luminoso para acentuar este efecto). Y empecé a disparar.

El gran problema que encontré fue el autofocus. Con las motos corriendo a toda velocidad, alejándose y acercándose de mi posición… el motor de enfoque de mi cámara no me pareció lo suficientemente rápido, y de hecho muchas de las fotos que hice las tuve que descartar porque no estaban correctamente enfocadas. Posiblemente hubiese sido mejor idea elegir una zona determinada del circuito, hacer foco de forma manual en esa zona, y limitarme a hacer fotos cuando las motos pasasen por allí… pero bueno, aun así algunas salieron correctamente enfocadas.

También hice uso del modo “ráfaga” de la cámara (suena TAN profesional cuando tiras varias fotos por segundo… ), lo que incrementa las posibilidades de que, en una de las pasadas de la moto, puedas llegar a captar un momento interesante. Aunque con el problema ya comentado del enfoque automático era difícil que todas las fotos de la misma ráfaga saliesen correctamente enfocadas…

Pero bueno, fue una experiencia más que interesante. Estuve un ratito, hasta que me aburrí. Me sorprendió ver la cantidad de gente que había viendo el show, y que lo seguían con atención. Mientras que a mí todas las piruetas me parecían básicamente igual, por allí había gente que era capaz de apreciar diferencias, matices… que a mí se me escapaban. Está claro que hay frikis de casi cualquier tema que te imagines.