Primera comunión

Primera comunión

La hija de unos amigos de mis padres celebraba por estas fechas su primera comunión. Y una de las cosas que querían tener como recuerdo era una foto de los distintos complementos usados por la niña en la celebración: un zapato, diadema, guantes, flor… así que me puse a ello. Para hacer esas fotos, usé una caja de luz que le había regalado a mi padre unos meses antes, y como fuente de iluminación un foco halógeno de obra.

Lo bueno de la caja de luz es que actúa como difusor, proporcionando una iluminación bastante homogénea. Sin embargo, el foco halógeno tampoco es que sea una fuente de luz muy potente, lo que me obligó a trabajar con ISO elevado (en esta foto, 1600) y apertura bastante grande (f3.2 en esta foto), a fin de poder obtener una velocidad de obturación digna (en este caso 1/200) para poder hacer las fotos a pulso. Es verdad que podía haber utilizado el trípode y así permitirme velocidades más lentas sin riesgo de trepidación, pudiendo entonces reducir el ISO (menos ruido, aunque la verdad es que mi cámara nueva lo gestiona bastante bien) o reducir la apertura (obteniendo una mayor profundidad de campo… ahí sí que creo que la foto hubiese ganado más).

Otro reto de esta sesión tuvo que ver con la composición. Al final había una serie de elementos que había que colocar para que se vieran todos, y además quedase una foto bonita y equilibrada. La verdad es que las fotos que más me gustaron fueron como ésta que muestro, en la que en vez de poner todos los complementos usé sólo un par de ellos. Me pareció mucho más sencillo lograr una composición decente con pocos elementos que cuando lo intenté poniendo diadema, guantes, zapato, flor… que acababan amontonándose de forma poco estética.

En fin, fue una sesión improvisada, un poco “aquí te pillo aquí te mato”. Creo que si lo hubiera planificado mejor, hubiese podido sacarle mejor partido. Aun así, creo que las fotos cumplirán su cometido.