Experimentando con modos de fusión de capas

Cuentame un cuento

Siguiendo con mis experimentos con texturas, estuve dando algún paso más. Y es que algo muy relacionado con el uso de texturas es la utilización de los modos de fusión de capas en Photoshop.

Una de las grandísimas potencialidades de Photoshop, a mi modo de ver, es la utilización de capas; la posibilidad que nos da de trabajar distintos elementos de la fotografía por separado y obtener, pese a ello, un resultado final conjunto como resultado de la fusión de dichas capas. Lógicamente, dicho potencial lleva aparejado un cierto nivel de dificultad, especialmente a la hora de entender cómo interactúan las capas entre sí al poner una encima de otra. Eso nos lleva por un lado a entender bien el uso de la transparencia (de la capa completa o de zonas de ella a través de las máscaras de capa), y por otro a entender los “modos de fusión”.

Estos modos de fusión implican que, al poner una capa encima de otra, Photoshop comparará píxel a píxel el contenido de la una y la otra y, dependiendo el modo de fusión que hayamos elegido, nos proporcionará un resultado determinado. Por ejemplo, el modo “Normal” es el más sencillo de entender: compara el píxel de la capa de abajo, el píxel de la capa de arriba… y pone siempre el píxel de la capa de arriba. A partir de ahí, todo se complica. La propia ayuda de Photoshop hace una definición bastante exhaustiva (aunque no sé si muy clara; a mí me cuesta) de los modos de fusión. Hay tutoriales por ahí que intentan explicarlo un poco mejor, pero sigue teniendo su miga. Por haber, hay hasta libros centrados específicamente en este tema. Yo es algo en lo que quiero profundizar, aunque tengo la sensación de que al menos en parte tendré que seguir haciendo uso de mi sistema actual: ensayo-error. Poner dos capas, e ir probando los distintos modos de fusión hasta encontrar el que más me convenza. Si en el futuro puedo añadir algo de “conocimiento previo” al sistema para que no sea casi aleatorio como hasta ahora, mejor.

En fin, que probando, probando, se acaban obteniendo resultados curiosos. Por cierto, que en esta composición también utilicé un “efecto fuera de límites” (eso que parece que la mano de la niña y el libro se salen de “la foto”, que en realidad es un marco creado artificialmente), algo que en sí mismo no tiene mucho misterio pero aplicado a algunas fotos puede dar un toque diferente y curioso.