Fotos de carnet hechas en casa

Uno de los “placeres culpables” que he encontrado en esto de la fotografía es poder hacer mis propias fotos de carnet. Llamadme rácano, pero siempre me dio rabia lo de tener que pagar a precio de oro unas fotos que, por otro lado, no aportaban nada. Bien fuese en un fotomatón, o bien en tienda de fotografía, la cosa era sentarse, un disparo o dos, y hala, a apoquinar. Y si encima necesitabas copias extra (normalmente para cursos escolares y demás), más todavía.

Hacer fotos de carnet en casa es de lo más sencillo. Yo partí de una plantilla publicada en DZoom. Simplemente llenas los huecos con tus fotos con el Photoshop, bajas a cualquier sitio a imprimir una única copia de 10×15 (eso si no tienes una impresora con papel fotográfico, que entonces no tienes ni que salir a la calle)… y ya tienes 8 fotos de carnet.

Claro, la cosa está en hacer una foto digna. Mis consejos:

  • Si tienes una foto de carnet por ahí (procedente de una tanda antigua, o por ejemplo si a los niños se las han hecho en el cole), lo más sencillo es escanearla y así simplemente la duplicamos. No es algo que puedas hacer de forma permanente (salvo que quieras ser “eternamente joven”), pero en algunas circunstancias puede ser lo más cómodo.
  • Si tienes que hacerla de nueva, lo ideal sería montar el estudio fotográfico casero, con un par de luces (principal y relleno) bien difuminadas, fondo blanco… pero si no se tiene o no se quiere uno liar, puedes probar con la alternativa de hacerla en interior con flash rebotado en el techo (flashazo directo no, que se nota demasiado), o en exterior sin flash (lo mejor, en una zona de sombra para que la iluminación sea suave). Siempre, a ser posible, sobre un fondo neutro (una pared lisa va que chuta).
  • Para niños (que no son muy dóciles a la hora de posar) o para una urgencia, puedes buscar en el archivo alguna foto en la que el sujeto esté mirando de frente, a ser posible en solitario, y con un fondo lo más sencillo posible (teniendo en cuenta que tendrás que “limpiarlo” a posteriori).
  • No conviene olvidar los requisitos habituales de la foto de carnet. Para algunas cosas (tipo matrículas de colegio, etc.) puede ser menos estricto, pero para otras como DNI o pasaporte hay que tener más cuidado. Lo mejor, ceñirse siempre a los requerimientos del DNI que valdrán para todo
  • En el postprocesado conviene ajustar los niveles de iluminación (sin pasarse), y trabajar un poco el fondo para dejarlo lo más neutro posible (subiendo el nivel de blanco si ha quedado un poco grisáceo, eliminar algún elemento que distraiga, hasta incluso “inventarse” un fondo nuevo si el de la foto original no era adecuado). Si uno ya tiene ese punto coqueto, puede trabajarse un poco la foto (corregir ojeras, resaltar los ojos, repoblar zonas del cuero cabelludo que ya no son lo que eran, encoger la papada, eliminar granitos…). Eso sí, sin pasarse: que uno tiene que seguir pareciéndose a sí mismo :)

Y ya está, fotos de carnet a precios populares.