Retocando por zonas

Aprovechando que mi hermana me ha pedido que le eche una mano con una foto (la foto es suya, del Castillo de la Mota en Medina del Campo), he estado practicando con el “retoque por zonas“. Una de las posibilidades que nos brindan los programas de retoque es que, en vez de aplicar una serie de ajustes de forma homogénea a toda la foto, podemos aplicar distintos ajustes a distintas zonas previamente seleccionadas de la imagen. Así, podemos tratar cada zona de la manera más apropiada posible, y con los matices que sean necesarios. Por ejemplo, en la foto que ilustra el post, se trataba de darle un poco más de vida al cielo: para ello habría que hacer un ajuste de niveles bastante fuerte que, al ser aplicado también sobre el castillo, estropearía esa parte de la imagen. Así que la solución es el tratamiento por zonas: aislar el cielo para poder aplicarle ese ajuste sin que afecte al resto de la imagen.

La herramienta fundamental para hacer esto son las máscaras de capa. Con ellas, es posible definir qué zonas se van a ver afectadas por un determinado ajuste, y cuáles no. Y para definir correctamente las máscaras de capa, hay que trabajar bastante con las herramientas de selección. El objetivo es ser capaz de separar unas zonas de otras, de la forma más ajustada posible. Algo que es sencillo cuando estamos hablando de formas geométricas, o de cortes muy claros, pero que se complica más cuando hay zonas de transición, elementos muy detallados (como aquí los árboles, por ejemplo, etc.)… en fin, que lleva un rato.

Una vez creadas las máscaras de capa, el reto es definir los ajustes que vamos a aplicar a cada zona… y conseguir obtener el resultado que buscamos en cada una de ellas sin perjudicar la “credibilidad” del conjunto. Esto ya es una cuestión más de sensibilidad que de “matemáticas” (dentro, por supuesto, de los gustos de cada cual).

En definitiva, que aunque sea una tarea laboriosa y muy manual (y que por lo tanto no podemos hacer para todas y cada una de nuestras fotos, porque nos volveríamos tarumba), de vez en cuando podemos recurrir a ella para trabajar una foto concreta y obtener resultados más llamativos que los que conseguimos simplemente con la cámara. En este post de Chase Jarvis explican cómo lo hicieron ellos para una de sus fotos: la diferencia entre el original y el resultado final salta a la vista.