Fuegos artificiales sobre Salamanca

Fuegos artificiales sobre Salamanca

Hace unos días, aprovechando las circunstancias (fiestas en el pueblo donde viven mis padres, tradición pirotécnica de las fiestas de España y terraza especialmente apropiada para ello) me puse a probar a hacer fotos de fuegos artificiales por primera vez. Había leído ya algunos consejos, de los cuales seguí la mayoría: la cámara quieta (no tenía trípode, pero la dejé en la cornisa), diafragma cerrado (bueno, no demasiado: f 8.0), disparador remoto, tiempo de exposición (de hecho, usé el modo BULB), ISO baja (200)… y bueno, a probar.

¿Qué cosas puedo añadir de mi experiencia?

  • No sabes dónde ponerte hasta que no es demasiado tarde: salvo que conozcas perfectamente dónde se van a tirar los fuegos, lo alto que van a llegar… es difícil que puedas escoger un sitio “perfecto”, buscando el encuadre. Te queda confiar en que tendrás una buena visión, y cuando empiecen los fuegos te adaptas a lo que hay.
  • Los fuegos se solapan: parece una chorrada, pero no lo es. Esas bonitas fotos que se ven por ahí, donde una única explosión de color queda perfecta, no es real. En la realidad, un fuego va pisando al anterior; algo que es bonito de ver, pero no tanto de fotografiar. Así pues, de 50 fotos que hagas habrá 5 en las que quede una composición bonita, el resto es una acumulación de explosiones sin orden ni concierto.
  • El humo: ¡sorpresa! Los fuegos, al explotar, dejan un rastro de humo. Una pequeña nubecilla que, mientras dura el tiempo de exposición, es iluminada por los fuegos posteriores. Y para colmo, se mueve. Como resultado, un “manchurrón” queda en la foto. Si tienes suerte y está aislada se puede corregir después con el retoque (en esta foto, por ejemplo, había una en la esquina inferior derecha), pero lo normal es que entre en conflicto con algún fuego y no sea “extirpable”, afeando el resultado (como aquí también se puede ver)
  • El negro, a negro: un retoque que creo necesario a posteriori es forzar los negros para que el color del cielo sea totalmente oscuro y de esta forma los fuegos resalten más
  • Más color: en vivo, los fuegos parecen muy coloridos. Pero luego en la foto igual no resultan tanto… así que es recomendable darle caña a la saturación en el retoque para que destaquen un poco más.

En fin, una experiencia más.