I wanna rock

I wanna rock

Cómo es la vida. Un día estás haciendo fotos a tu precioso bebé, y sin darte cuenta se te vuelve un macarra. Vale, la guitarra es de juguete. Y el fondo es un montaje. Pero será cuestión de meses…

De esta foto hay cuatro cosas que desde mi punto de vista merece la pena comentar:

  • El gesto: para conseguir un gesto, una expresión, que la posición de las manos esté en un sitio correcto… es cuestión de hacer muchas fotos. Supongo que un modelo profesional hace que el porcentaje de fotos buenas / fotos descartables aumente, pero aquí había que intentarlo de la mejor manera posible… cuestión de pedirle al niño que se divirtiera, y de ir haciendo fotos. Con suerte, alguna cuadra.
  • La composición, con el niño desplazado a la izquierda, ocupando la línea de los tercios al igual que la cama, equilibrando ligeramente la foto con el mástil de la guitarra. Es curioso como este tipo de cosas las vas haciendo cada vez de forma más inconsciente.
  • La iluminación: siendo en interior, hacía falta flash. Estaba montado en la cámara, pero en vez de dirigirlo directamente al sujeto, estaba dirigido hacia atrás y a la derecha. De esta forma, el flash rebota en las paredes del cuarto y lo que es en origen una pequeña fuente de luz concentrada se transforma en una fuente de luz mucho más grande. De esta forma, conseguimos una iluminación mucho más suave y difusa. La (escasa) luz ambiente que había (la lámpara del cuarto) prácticamente no influye nada, ya que los parámetros manuales de la cámara estaban configurados de forma que, sin el flash, la imagen estaba prácticamente oscura.
  • El fondo: la pared es blanca. El fondo lo introduje con photoshop, a partir de una ilustración que encontré por ahí. Pero en vez de meterla “a capón”, jugué con los modos de fusión de capas (en este caso “Darken”) para hacer que sólo las partes oscuras del dibujo (los trazos) fuesen visibles, mientras que en la parte clara (el fondo blanco) seguiría prevaleciendo la pared original. De esta forma, la sensación es mucho más real (se perciben las sombras, el ligero degradado de la iluminación, e incluso la suciedad de la pared). Lo demás era cuestión de trabajar bien la máscara de capa que permitiera que el niño, la cama, la guitarra… permanezcan en primer plano.