Retratos del revés

Hace unos días vi por ahí esta colección de fotos de “famosos al revés“. Un efecto curioso, con resultados entre divertidos e inquietantes… el caso es que me dije “eh, esto tengo que hacerlo yo”.

Y dicho y hecho, aquí estoy yo “al revés”.

La verdad es que no tiene mucho misterio.

  • Se trata de tomar cualquier retrato, y se generan dos capas iguales. La de abajo será la base “al revés”, y la de arriba la foto original.
  • A la capa de abajo hay que darle “todas las vueltas posibles”: es decir, primero rotarla 180º (para ponerla del revés) y segundo (e importante) voltearla horizontalmente (para que luego al superponer la foto original coincida la orientación de las luces y las sombras y el efecto sea más verosímil).
  • Después, a la capa de arriba hay que crearle una máscara de capa (para poder ajustar el encaje entre una y otra), y alinearla (para que los ojos, nariz, boca… queden en una posición centrada respecto a la cara de la base). A partir de ahí ya es todo cuestión de jugar con los pinceles en la máscara de capa, para lograr una transición suave entre lo de arriba y lo de abajo.