Autorretrato con iluminación trasera

Autorretrato 2012

Hace unos días dediqué un rato a hacerme un autorretrato. Me gusta ir actualizando mi “foto de perfil” en las redes sociales para ir reflejando un aspecto medianamente actual (hay gente que tiene puestas fotos que no concuerdan mucho con la realidad…). El caso es que tocaba ya la de 2012, y me puse a ello.

Aparte de las “dificultades” habituales (preparar la cámara para que enfoque en la zona en la que tú estás, disparar con el autodisparador, preparar una iluminación principal medianamente útil… y posar con un gesto que parezca natural, algo complicado!!), esta vez intenté probar algo que había visto en varios sitios pero que nunca había puesto en práctica: la iluminación trasera.

Si os fijáis bien, en la parte izquierda de la foto se ve cómo mi cabeza está perfilada por una luz, y cómo este efecto permite separar al sujeto del fondo. Sin él, el riesgo es que siendo la zona en que la cabeza no está iluminada por la luz principal (que viene desde el otro lado), ésta y el fondo oscuro se confundan. Sin embargo, poniendo un flash detrás de la cabeza y disparándolo en remoto, se consigue que ese haz de luz perfile la cabeza y marque claramente la diferencia entre el sujeto y el fondo.

La verdad es que para lo precario de la sesión estoy bastante satisfecho con el resultado, y especialmente con haber probado por primera vez una técnica de iluminación.