No importa si eres profesional; importa si eres bueno

El debate fotográfico de la semana ha venido provocado por el relanzamiento de Flickr (donde soy miembro desde 2005…) y las palabras de la “jefa” de Yahoo! cuando, para explicar la desaparición (que luego no ha sido tal) de la opción de “cuenta Pro”, venía a decir que

Ya no hay Flickr Pro porque hoy, con tantas cámaras por doquier, no podemos decir que haya “fotógrafos profesionales”, todos lo somos. Ciertamente hay distintos grados de habilidad, pero no queríamos tener un Flickr Pro, queríamos que todo el mundo tuviese la posibilidad de tener la misma calidad en las fotos, el mismo espacio, la misma capacidad de compartir

Aunque el sentido de sus palabras se refería más a que no querían tener “dos niveles de funcionalidades” (uno para “profesionales” y otro para “gente normal”), mucha gente se agarró a sus palabras textuales (“there is no such thing really as professional photographers”) para sentirse ofendidos. ¡Cómo no van a existir fotógrafos profesionales! ¡Y entonces qué soy yo, con la de años que llevo pegado a una cámara! ¡No me compares con cualquier niñato que sube sus fotos a Instagram!

Yo la verdad es que no veo motivo para tanto alboroto. Porque creo que, en realidad, Meyer tiene razón. No existen los fotógrafos profesionales. O mejor dicho, “ser profesional” no es lo que importa.

Lo que importa es si eres bueno técnicamente. Si eres creativo. Si eres consistente. Si eres fiable.

“Ser profesional” incrementa las posibilidades de todo lo anterior. Aunque solo sea por dedicación y experiencia. Pero seamos francos, hay muchos “amateurs” que sin hacer de la fotografía su dedicación principal, alcanzan un nivel equiparable al de cualquier profesional. Y hay muchos “presuntos profesionales” que por dejadez, por rutina, por desinterés… no dan la talla.

Así que dejemos de ponernos estupendos con si “yo soy profesional y tú no”. Centrémonos en lo que de verdad importa: en si eres bueno en lo que haces.